TOMAR EL SOL CON VARICES

17.06.2019

Se acercan los meses de verano y surgen muchas dudas a los pacientes que tienen varices, en ocasiones por mitos o creencias que se trasmiten de forma informal pero que no son del todo ciertos. 

Las venas no son un "tubo fijo" sino que tienen la capacidad de dilatarse (al relajarse su pared) o contraerse. Las venas son sensibles a los cambios de temperatura exterior, como parte del mecanismo corporal para la regulación de nuestra propia temperatura. Cuando hace calor la pared se relaja, lo que dilata la vena; y esto ayuda a bajar la temperatura corporal por un mecanismo de disipación del calor. 

¿Se puede tomar el sol con varices?

Sí, no hay contraindicación para tomar el sol por tener varices, pero hay unos detalles que hay que conocer. 

Las venas con el calor se dilatan, por lo que las varices se ven más marcadas y además los síntomas de pesadez e hinchazón pueden empeorar. Estos síntomas son transitorios y reversibles, y se controlan bien si cada cierto tiempo refrescamos las piernas en agua fría y caminamos, en lugar de estar mucho rato sentados.  

Es decir, si un día hace mucho calor las varices se ven más abultadas y las piernas se sienten más pesadas. Esto mejora si bajamos la temperatura de las piernas, lo que provocará que las venas se contraigan y así facilita su trabajo y mejora el retorno venoso. En un día de calor la playa es un lugar excelente para meter las piernas en el agua fría del mar y mejorar así los síntomas. 

Hay pacientes que van a la playa y tapan las piernas para evitar la exposición directa de las varices al sol; esto no es determinante, porque el efecto sobre las venas se debe al CALOR, y no al sol en sí. 

Es importante siempre aplicar una buena crema de protección solar, sobre todo en pacientes que tengan algún cambio en la piel consecuencia de la insuficiencia venosa, con un factor de protección alto. 

Además la exposición a la arena y el agua del mar provoca sequedad en la piel por lo que también es importante, después de ir a la playa, lavar bien las piernas con un jabón neutro y aplicar crema hidratante para contrarrestar ese efecto. La hidratación de la piel es muy importante en los pacientes con varices, ya que el edema de las piernas provoca sequedad de la piel y en algunos casos puede favorecer incluso la aparición de heridas. Por eso siempre una buena crema hidratante a diario es fundamental. 

Estas recomendaciones generales pueden ser más restrictivas en pacientes con grados de insuficiencia venosa muy avanzados, a criterio de su cirujano vascular.